Biometría: Impulso y Desafíos para la Seguridad Digital en Chile

Chile adopta sistemas biométricos en múltiples sectores para reforzar la identificación y combatir fraudes, en un contexto de crecimiento global del mercado y nuevas normativas de ciberseguridad.

Santiago, 17 de abril de 2025.- El mercado biométrico, que según Mordor Intelligence se proyecta crecer a una tasa anual del 17.01% hasta llegar a un valor de 94,23 mil millones de dólares en 2028, se posiciona como uno de los sectores clave en la transformación digital mundial. En Chile, la apuesta por la digitalización se intensifica en todos los ámbitos, incluido el sector público, donde la incorporación de datos biométricos se emplea para identificar de manera inequívoca a los ciudadanos y fortalecer los mecanismos de seguridad.

En este contexto, el gobierno ha ordenado a las compañías de telecomunicaciones implementar sistemas de verificación biométrica para autenticar la identidad de los usuarios en sus procesos, medida destinada a optimizar trámites y reducir el riesgo de fraudes en contrataciones de servicios. Adicionalmente, esta directriz se ha extendido a entidades como el Registro Civil, organismos de control migratorio e instituciones financieras, en línea con la vigencia de la Ley Marco Ciberseguridad (en efecto desde el 1° de enero de 2025, salvo algunas disposiciones que comenzaron a regir el 1° de marzo) y la próxima entrada en vigor de la Ley de Protección de Datos Personales en diciembre de 2026.

Fabiana Ramírez, investigadora en Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, puntualiza que, aunque la Ley Marco Ciberseguridad no regula directamente los datos biométricos, establece un marco general para la protección de la infraestructura digital crítica del país, haciendo referencia a principios esenciales de seguridad de la información. Por su parte, la Ley de Protección de Datos Personales, en su artículo 16, detalla las especificaciones necesarias para el correcto tratamiento de estos datos.

La información biométrica se obtiene a partir de características únicas de cada individuo, tales como el patrón del iris, la huella digital, las peculiaridades faciales, las características de la mano o incluso la voz. Esta tecnología, que utiliza el escaneo del iris, huella dactilar y análisis facial —con un alto grado de precisión potenciado por la inteligencia artificial— se destaca en el creciente ámbito de la seguridad digital.

Asimismo, ante la implementación de sistemas biométricos por parte de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), es fundamental observar diversas medidas para garantizar la integridad y confidencialidad de la información. Entre estas, se recomienda el uso de tecnologías y bases de datos que cifren los datos recolectados, la implementación de contraseñas robustas y autenticación multifactor, y la actualización constante de los dispositivos y sistemas operativos para evitar vulnerabilidades. Además, la utilización de soluciones antimalware y antiphishing junto con auditorías de seguridad periódicas y pruebas de penetración son prácticas esenciales para contrarrestar posibles intrusiones.

La consolidación del uso de biometría en diversos sectores chilenos se ve impulsada por la convergencia con otras innovaciones tecnológicas, como la inteligencia artificial, reafirmando la importancia de avanzar en una estrategia de seguridad digital que responda a una evolución constante en el panorama tecnológico.

Autor: Iñigo Socías

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