Recomendaciones Expertas para Proteger Fotografías y Libros en el Hogar Durante el Verano

Loreto Millar, coordinadora del Área de Conservación del Patrimonio del Archivo Central Andrés Bello en la Universidad de Chile, comparte consejos para evitar el deterioro progresivo de documentos, recuerdos y fotografías en condiciones ambientales adversas.

La llegada del verano y el aumento de las temperaturas hacen que el ambiente en los hogares se vuelva desafiante para preservar libros, documentos y fotografías, elementos que muchas veces forman parte del legado familiar. Factores como el calor intenso, la humedad, la exposición directa a la luz solar y el polvo pueden desencadenar reacciones químicas en materiales orgánicos – papel, cuero y emulsiones fotográficas – provocando deterioros graduales y acumulativos.

Loreto Millar, coordinadora del Área de Conservación del Patrimonio del Archivo Central Andrés Bello, subraya que la protección de estos objetos en casa difiere de los cuidados especializados que se brindan en museos o archivos. Aunque el desgaste ocurre en cualquier espacio, es fundamental atender de forma preventiva esos signos incipientes que, con el paso del tiempo, pueden materializar daños evidentes como el amarilleo de páginas, deformación de encuadernaciones, fragilidad del papel o adherencia entre fotografías.

Entre las medidas sugeridas destacan: evitar situar libros y documentos en zonas expuestas a la luz solar directa, puesto que esta puede acelerar la pérdida de color y debilitar las fibras del papel; mantener los espacios limpios y libres de polvo usando paños secos y suaves para la limpieza; y seleccionar lugares de almacenamiento que no estén sometidos a condiciones extremas de humedad o calor, ventilando regularmente dichas áreas.

Además, se recomienda prestar atención a los alrededores de estanterías y evitar ubicarlas en paredes con posibles humedades o cercanas a tuberías con fugas, ya que esto podría llevar a la formación de moho, un riesgo tanto para los materiales como para la salud.

En el caso particular de las fotografías, el cuidado debe ser más estricto debido a la sensibilidad de la emulsión. Se aconseja no emplear bolsas de plástico o contenedores sin ventilación para almacenarlas, ya que estos pueden crear microclimas que favorecen la adhesión entre imágenes y el deterioro de la emulsión. En cambio, se sugiere el uso de sobres o cajas libres de ácido, o bien contenedores provisionales con pequeñas perforaciones que faciliten la circulación del aire.

Estas recomendaciones tienen como fin prevenir daños progresivos y sutiles que, acumulados, pueden comprometer la integridad de documentos y recuerdos familiares. Con una atención oportuna y el uso de medidas caseras, es posible alargar la vida útil de estos valiosos objetos sin necesidad de recurrir a equipos especializados, preservando así parte de la herencia personal e histórica.

Autor: Jorge Rojas

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